«Algunas pymes tienen una cultura de comportamiento responsable muy potente sin ni siquiera saber que lo están haciendo bien en ese campo»

A lo largo de los últimos años hemos visto pymes con igual o mayor conciencia de comportamiento responsable y cultura de sostenibilidad que las grandes empresas. También pueden contar con un propósito y una identidad corporativa muy sólida y orientada a la sostenibilidad. Pero en muchas ocasiones las empresas pequeñas y medianas carecen de la planificación y organización específica necesaria y de visión de conjunto para avanzar en este ámbito…

Las pymes españolas se encuentran en un momento crítico a la hora de abordar su estrategia de sostenibilidad para los próximos años; aunque llevan tiempo ejecutando medidas aisladas de RSE, aún no disponen de los recursos y estructura con la que la mayoría de grandes empresas ya cuentan.

La alta dirección comienza a ser consciente de la importancia de tener una estrategia sólida y coherente de sostenibilidad porque sus grupos de interés se lo están requiriendo de forma paulatina y porque empiezan a interiorizar los diferentes retornos que una buena política de sostenibilidad puede reportar a su empresa a corto, medio y largo plazo.

Obviamente, al hablar de pymes en general abarcamos un rango muy amplio de sectores, de tamaño, de madurez, de masa crítica disponible… Pero un factor común que nos encontramos, cuando le planteamos a las pymes el diseñar y ejecutar un plan estratégico de sostenibilidad a medida, es el creciente interés de todas por avanzar en este campo, con coherencia y solidez.

A nivel interno es muy común encontrar una pulsión y un interés genuino por operar de forma responsable y sostenible. Existe mucha voluntad de ordenar y estructurar esos esfuerzos, pero no tanto por contarlo, comunicarlo o difundirlo.

Es el hecho en sí de mejorar lo ya conseguido de forma genuina lo que impulsa a la mayoría de las pymes. Esto nos lleva a tener que poner de manifiesto en no pocas pymes la importancia de comunicar a los distintos grupos de interés, por diferentes vías, todo lo conseguido y todo lo planeado en materia de sostenibilidad.

A nivel externo; la principal clientela, empresas y personas inversoras, entidades financieras, y las personas de la organización, están empujando a las pymes a avanzar en materia de sostenibilidad y a tener que acreditar esos avances.

Esto sumado al nuevo marco jurídico que va obligando a nuestras empresas a cumplir nuevas exigencias normativas en el ámbito de la RSE, hacen que las pymes tengan que responder activamente y con rapidez a estas demandas, cuando en ocasiones no cuentan ni con el conocimiento, la planificación, ni los recursos adecuados para satisfacerlas plenamente lo cual plantea un reto empresarial no siempre fácil de afrontar.+

Los mayores retos que afronta una pyme a la hora de definir y ejecutar su estrategia de Sostenibilidad son, a nuestro juicio, las siguientes:

• Falta de conocimiento de qué significa hoy la Sostenibilidad y la RSE, qué campos abarca, cuáles son sus obligaciones, qué demandan sus grupos de interés, qué retornos les puede generar y cómo medirlos.

• Falta de recursos humanos, materiales y económicos para trazar un plan y para poder organizar y abordar la acciones derivadas.

• Un obstáculo que nos encontramos a menudo es la falta de visión global y transversal de la sostenibilidad. Muchas pymes saben que tienen acciones de sostenibilidad atomizadas. Ni siquiera están seguras de si lo que están haciendo en un campo concreto, como puede ser un programa de compliance penal, pertenece al campo de la Sostenibilidad. Requieren, por lo tanto, de un soporte de arranque para organizar y estructurar lo ya conseguido, y planificar a medio y largo plazo los esfuerzos y acciones para llegar a la excelencia en esta materia, satisfaciendo requisitos legales, demandas de sus stackeholders y dejando su propia impronta.

• Pensar que son temas de y para empresas grandes y que en su entorno pyme no es tan necesario, o no afecta tanto. Cambiar ese paradigma es frecuentemente un reto complicado.

• En ocasiones, en función del tamaño de estas pymes no hay un departamento específico que pueda trabajar algo tan estratégico y transversal, que toca todas las áreas en mayor o menor grado, pero que no pertenece a ninguna en especial. Normalmente los temas de sostenibilidad se derivan al departamento de RRHH si lo hay, y suponen un quebradero de cabeza extra para la dirección de RRHH, especialmente para temas que escapan de sus competencias habituales.

Todos estos inconvenientes, y algún otro menos genérico, hacen necesario un trabajo previo específico y a medida con el equipo directivo y la gerencia o accionistas, para poner sobre la mesa estos retos desde el primer día, aportar soluciones concretas, poner de relevancia las ventajas y retornos concretos para ellos, diseñar un plan de acción específico para cada pyme, presupuestar coste vs beneficio y medir el impacto con indicadores para cada elemento de dicho plan.

¿Por qué está siendo más complicada la interiorización de las estrategias de SOSTENIBILIDAD para las pymes?

Hay que tener en cuenta que muchas de ellas están entrando en un territorio poco o nada conocido. Estamos trabajando con pymes que tienen una cultura de comportamiento responsable muy potente y varias medidas ya implantadas de manera voluntaria sin ni siquiera saber que lo están haciendo bien en ese campo y sin sacarle todo el partido que esto puede generar.

También afecta en ocasiones la falta de procesos establecidos, políticas definidas, canales de comunicación y mecanismos de control. Hay muchas pymes que no tienen tan desarrollados estos mecanismos y por tanto tienen más difícil la interiorización de determinados factores estratégicos y aun mas difícil la implementación.

Mención especial merecen determinas certificaciones y sellos que están diseñados para (y en ocasiones por) empresas grandes. Es muy frustrante para las pymes el ver la gran barrera de entrada que supone el acceso a estas certificaciones, por estar configuradas para gran empresa, con requisitos, códigos y exigencias que ellas no manejan.

En cualquier caso estamos viendo que se está haciendo un esfuerzo por adaptar o crear de cero certificaciones pensadas para pymes. Algo lógico teniendo en cuenta que más del 90% de las empresas del país son pymes.

No creemos que la dirección de una empresa pequeña sea de forma natural menos tendente al comportamiento responsable y sostenible, u otorgue menos importancia a estos temas. De hecho, es en la pequeña empresa donde se ven gestiones, estrategias y acciones concretas integradas de forma voluntaria y más natural y coherente. Hemos visto mayores compromisos con sostenibilidad en términos relativos. Hay pymes que llevan la sostenibilidad en su ADN y en su cultura y se respira en su forma de operar.

Mención aparte merecen las pymes de menos de 50 personas en plantilla, ya que en ese entorno no hay prácticamente obligación legal específica en sostenibilidad, a menudo no cuentan con la masa critica suficiente y no tienen desarrollada la estructura, organización, control y estrategia formal que posibilita la integración de una estrategia específica de sostenibilidad. Es precisamente mejorando lo anterior como se arranca la estrategia de responsabilidad en estas pymes.